jueves, 8 de agosto de 2013

Kepa Osoro Iturbe, en entrevista




Kepa Osoro Iturbe es un español nacido en Bilbao, profesor de profesión y bibliotecario de vocación. Su larga y fructífera experiencia docente lo ha especializado en bibliotecas escolares y  en todo lo que signifique lectura y comprensión lectora.
Tiene estudios de periodismo, informática   y literatura infantil y juvenil; Master en formación bibliotecaria y es investigador de temas sobre educación, bibliotecas escolares,  escritura y lectura; habiendo publicado numerosos artículos en revistas impresas y virtuales.

Kepa Osoro es un profesional comprometido con todos los grandes problemas educacionales de su país, es un hombre maduro que ha transitado una vida de esfuerzo académico y contribuido al desarrollo de su comunidad.
Gracias al Internet nos contactamos con Kepa Osoro Iturbe, quien pronto vendrá al Perú a compartir sus conocimientos y experiencias. Y tuvimos una larga entrevista que la compartiremos en dos partes con nuestro publico lector. He aquí la primera parte.

Escribe: Fernando J. Pebe

Eres un especialista total en fomento de la lectura, empezaremos por el principio. ¿Qué es la lectura?
Comenzaré dándote las gracias por permitirme asomarme, a través de tu ventana, a tus lectores y amigos peruanos. Por otra parte, no te admito lo de “especialista”; tan solo soy un “aprendiz de todo”, alguien que siempre está dispuesto a seguir creciendo, a aprender de otra gente, a mejorar su formación porque solo de ese modo, con humildad y generosidad, uno se hace mejor profesional y mejor persona.
En cuanto a qué es la lectura la respuesta varía mucho si hablamos desde un punto de vista fisiológico, intelectual, ideológico o íntimo. De todos ellos me quedo con la idea de la lectura como una luminosa puerta de acceso al aprendizaje, el conocimiento y la comunicación con el otro y con uno mismo.

En síntesis, ¿cómo plantear la promoción de la lectura?
La promoción de lectura hay que plantearla desde el receptor, desde el beneficiario último de los programas que se diseñen, como luego iremos explicando. Cuantísimos programas de promoción de lectura se vienen desplegando urbi et orbe desde hace décadas y seguimos teniendo unos resultados preocupantes y catastróficos: índices de lectura bajísimos; políticas culturales cada día más mediáticas pero más descafeinadas; producción editorial cada vez más centrada en las ventas y menos en la calidad; sentimiento colectivo de que la lectura es cosa de raros, de aquellos que se aíslan, de quienes tienen problemas de comunicación; abandono de la lucha por la lectura excusándose en los videojuegos, las computadores, los medios de comunicación…

Es decir, se hacen muchísimas cosas pero algo sigue fallando y tengo claro qué es lo que falla: se hace mucho ruido, mucha promoción de lectura espectacular y vistosa que divierte a los usuarios de la biblioteca o la escuela…, pero no se afrontan programas globales, no se planifican intervenciones integrales elaboradas por auténticos profesionales (se da demasiado protagonismo y autoridad a los cargos políticos) del sector (docentes, bibliotecarios, promotores de lectura, técnicos culturales, documentalistas…) que son los únicos teóricamente capacitados para afrontar tamaña empresa.
Y es que la promoción de lectura (habría que ponerse de acuerdo en lo que entendemos por ella) no es solo la dinamización de la lectura, no es un puñado de estrategias que se despliega en escuelas y bibliotecas para que los niños y jóvenes amen la lectura. Promover a la lectura es capacitar a la ciudadanía para que pueda acceder (no en la escuela sino en su vida real, profesional, de ocio) a los textos escritos (no disolvamos de antemano el matrimonio lectura-escritura) de las diversas tipologías (no solo la narrativa de los cuentos) en los distintos soportes, con diversas intenciones, en variadas circunstancias… y no solo buscando el goce estético o lúdico sino también la comprensión. Pregunto: ¿cómo va a gozar una persona leyendo si no tiene una formación lectora suficiente, una comprensión lectora eficaz, un dominio de la técnica lectora eficiente? De la escuela no tienen que salir todos siendo enamorados de la lectura pero sí TODOS CAPACITADOS (técnica y comprensivamente) para leer.
Promover a leer es construir lectores del siglo XXI, capaces de acceder a la información, de seleccionarla según sus propios objetivos, de ponerla en relación con su bagaje intelectual y experiencial…



¿Sobre qué ejes gira el plan lector?
Nuestra propuesta consiste en diseñar un minucioso y riguroso Proyecto de Lectura y Escritura y Biblioteca en el que estén contemplados los distintos tipos de lectura: mecánica lectora, velocidad, entonación / ritmo, la lectura comprensiva, la lectura como instrumento de aprendizaje, la lectura expresiva, la lectura lúdica, la lectura creativa, la lectura reflexiva...
Cada tipología lectora llevará su planificación específica, con sus objetivos, materiales y recursos, estrategias y metodologías, capacidades a desarrollar, adaptaciones según la diversidad, instrumentos y procesos de evaluación, etc.
Este Proyecto estará diseñado por todos los profesores con continuidad, buscando la coherencia desde la primeros niveles de la escolaridad hasta el último (la lectura no es un "problema de los pequeños" como creen muchos docentes, afecta y debe trabajarse planificadamente tanto en Educación Infantil como en Primaria, en Secundaria y en Bachillerato). En cada etapa de la escolaridad habrá que hacer más hincapié en unos aspectos específicos.

¿Quiénes participan en la formación de lectores?
Aunque suene raro, en primer lugar, el propio “aprendiz de lector”, sea un niño o un adulto. Lo subrayo porque lamentablemente muchos proyectos de lectura se construyen sin tener en cuenta las peculiaridades –únicas e irrepetibles- de las personas sobre las que se va a verter toda esta metodología. Hay que tratar de hacer una formación de lectores lo más “a la carta” posible, es decir, tratando de afinar al máximo para atender la idiosincrasia de cada uno. No se puede dar “café para todos” porque no todos los estómagos lectores son iguales.

Los demás agentes de la formación lectora son la comunidad (desde las administraciones a los vecinos, los amigos, la prensa…), la escuela (todos sus miembros, no solo los profesores de lengua y literatura) y la familia. Todos ellos son imprescindibles y ninguno de ellos puede hacer delegación de sus responsabilidades. Eso sí, las funciones de cada uno son bien diferentes. Por subrayar una idea, diré con contundencia que solo la escuela debe enseñar a leer, los padres no; ellos deberán crear un clima favorecedor de la lectura en el hogar, hacer lectura compartida con sus hijos (darles de leer y dejarles que les den de leer), llevarles a bibliotecas y librerías…, pero enseñarles la técnica lectora NO. 



¿Qué estrategias de lectura son los más adecuados, según tu experiencia para países sudamericanos?
No hay estrategias milagrosas ni más adecuadas para este o aquel país. De nada sirve que diseñemos un Programa de Promoción Lectora –con actividades impactantes y atractivas- si el resto de la experiencia lectora en el aula, las otras facetas del acto lector que tienen lugar en el trabajo diario, son desmotivadoras, aburridas, nada espontáneas y poco respetuosas con los intereses, niveles madurativos y la evolución personal de cada lector.
Todos los instrumentos y estrategias de animación (encuentros con autores, hora del cuento, talleres literarios, clubs de lectores, libro-forum, etc.) son positivos sólo si forman parte de un proyecto amplio, coherente y continuado en el que se definan los objetivos, el grado de profundización, las actitudes y el clima afectivo a adoptar por el bibliotecario o maestro.
Resaltar la absoluta necesidad de llevar a cabo una programación rigurosa que persiga la coherencia y la globalidad de estrategias, instrumentos, materiales, etc. y que parta siempre de la detección de las necesidades de los destinatarios.
La demanda a las distintas administraciones de la puesta en práctica de cursos de especialización en programación y evaluación de Planes de Lectura y Animación Literaria y la exigencia de su apoyo estratégico y financiero no a campañas puntuales (semanas o días del libro) sino a programas globales de Animación Lectora, no será una excusa para paralizar o eludir nuestro propio compromiso.
En resumen, si queremos mejorar las encuestas catastrofistas que circulan por doquier (unas que hablan de "¡escasísimos índices lectores!"; otras que acusan al sistema de producir futuros universitarios con comprensión lectora casi nula y formación lingüística plana), debemos entender la lectura y la escritura como un proceso complejísimo y de capital importancia a lo largo de toda la escolaridad.
La incidencia de los problemas de lectura (ya sea de comprensión, de hábitos, o de fluidez) en el fracaso escolar es trascendental por lo que merece la pena embarcarse en la ardua y apasionante travesía de diseño y desarrollo de un minucioso Proyecto de Lectura y Escritura en el que se dé un protagonismo absoluto a la biblioteca escolar como centro de recursos para el aprendizaje y como herramienta imprescindible para el descubrimiento del gozo literario. 



El Perú tiene uno de los más bajos índices de comprensión lectora en nuestro continente  ¿Qué hacer para elevar este promedio?
Hay que comenzar haciendo un minucioso diagnóstico de la situación tratando de detectar en qué consisten esos bajos niveles de comprensión lectora, cuáles son sus causas, qué metodologías están contribuyendo a esas deficiencias… Solo desde esa información se podrá elaborar un Programa de Mejoramiento de la Comprensión Lectora (PMCL) y aunque es lógico que se dicten unas directrices a nivel nacional, luego habrá de ser cada comunidad educativa quien diseñe su propio PCL adaptado a las peculiaridades de sus estudiantes, sus niveles madurativos, sus deficiencias y fortalezas, su entorno sociocultural familiar…
 Conviene tener claros cuáles son los factores que inciden en la comprensión lectora pues de ese modo podremos planificar una eficaz intervención para afianzar en los lectores determinadas estrategias que les permitan comprender los diversos textos a los que se enfrentan tanto en la escuela como en su vida cotidiana.

En cualquier caso, la comprensión lectora del Perú no mejorará mientras no haya una apuesta decidida por parte de las administraciones educativas, nacionales y locales por el diseño y desarrollo de ese PMCL en el que se contemplen los factores que inciden en la comprensión lectora, las metodologías a desechar (me preocupa mucho lo que hay que “dejar de hacer”), los recursos y materiales de apoyo para el docente, las diversas estrategias que se pueden desplegar, los sistemas y herramientas de evaluación que se diseñarán y aplicarán, etc.
Podríamos hablar largo y tendido sobre las diversas estrategias de comprensión lectora, pero haríamos de esta entrevista una historia interminable. Tal vez en otra ocasión podemos sentarnos a conversar en exclusiva sobre el tema.

Ser un país multilingüe y multirracial, ¿dificultad la tarea?
La multiculturalidad (en lenguas, razas, costumbres, creencias) nunca dificulta la tarea, al contrario, la hace mucho más rica, más estimulante. Los discursos fascistas y la falta de compromiso de gobernantes, docentes y familias es lo que dificulta los procesos de alfabetización, la educación, el acceso al conocimiento, la igualdad de oportunidades. Eso sí, la diversidad será un aliciente, un impulso si quienes planifican, legislan y ejecutan los programas tienen visión, compromiso, ética, solidaridad y flexibilidad para adaptarse, para investigar, para crear materiales y recursos ad hoc apoyándose en lo que cada comunidad, cada escuela, cada individuo, busca, necesita y, sobre todo, ya sabe.

¿Qué papel juegan las bibliotecas escolares en la promoción de la lectura?
Tanto las bibliotecas públicas como las escolares desempeñan un papel primordial en la promoción de lectura y más en entornos donde los niveles de desarrollo económico, cultural y social son bajos. En teoría, solo en teoría, en mi país es mucho más sencillo promover la lectura porque hay más medios económicos y las familias poseen más recursos intelectuales, financieros y culturales en el hogar para favorecer el contacto de los niños con la lectura. Pero la realidad nos muestra que la promoción de la lectura no es tan solo un problema de soles y dólares sino de voluntades, políticas y compromisos éticos y políticos.
Dadas las cada vez mayores desigualdades sociales que descohesionan nuestras sociedades, traducidas en este caso en abismales diferencias en el acceso al conocimiento y la información por disponer/carecer de recursos económicos y materiales, la biblioteca escolar se convierte en un elemento primordial para compensar las desigualdades, equilibrar la descompensación en el acceso a los recursos y fuentes, construir la cohesión social y superar las brechas culturales, por no hablar de las digitales. Muchos niños, jóvenes y adultos no pueden leer por algo tan sencillo y a la vez sangrante como no disponer de materiales de lectura en su hogar. Si la escuela cuenta con una biblioteca rica, policromática, multidisciplinar, actualizada y flexible, esas lagunas se irán convirtiendo en diminutos charcos. Y si la comunidad cuenta con una biblioteca pública… ¡fabuloso!

De acuerdo a las nuevas tecnologías de información, ¿Cuál es el nuevo concepto de una biblioteca escolar?
La biblioteca escolar debe dejar de ser un mero espacio con libros al servicio de la escuela para convertirse en el verdadero eje del desarrollo de todo el proyecto curricular que se despliega en las aulas. Por tanto, más que de biblioteca escolar debemos hablar de CRAIE, Centro de Recursos para el Aprendizaje y la Innovación Educativa; es decir, el motor de todo lo que se hace en la escuela porque en esta, principalmente, se aprende, se investiga, se innova, se comparte, se forman personas íntegras, éticas, libres, respetuosas, solidarias y comprometidas con su entorno natural y, sobre todo, social. ¿Se puede lograr todo solo con un puñado de libros obsoletos, deteriorados, encerrados en armarios, manejados por docentes, padres y bibliotecarios que creen que el saber es suyo y que son ellos quienes tienen la “amable generosidad” de compartirlo con los pobres analfabetillos brutos que llaman a la puerta de la escuela, la biblioteca o la casa? Radicalmente NO, así no hay ni aprendizaje, ni descubrimiento, ni crecimiento ni construcción de individuos y sociedades más libres y avanzadas.

1 comentario:

Alberto Cordova dijo...

gracias Fernando por el link a tu blog y a la buena entrevista que posteaste, ahora tengo una nueva percepción de porque la gente no comprende lo que lee debido a que no tiene las herramientas necesarias para que discierna que es lo que está leyendo. También eso del "café para todos" es una buena forma de sintetizar que aunque no nos guste admitirlo algunas "lecturas clásicas" caen realmente pesadas a más de un lector.